GUATEMALA

Comunidad la Unión 31 de mayo

La comunidad Unión 31 de mayo es una Comunidad de Población en Resistencias -CPR-

reasentada tras las negociaciones de paz entre el estado de Guatemala y la Unión Nacional Revolucionaria Guatemalteca -UNRG-. Las CPR fueron grandes grupos humanos, fundamentalmente de los pueblos indígenas mayas, que ante la crueldad y sistematicidad de la represión por parte del ejército y del gobierno guatemalteco en la guerra contra las insurgencias en la década de 1980, se vieron en la necesidad y en la obligación de abandonar sus casas, sus comunidades y sus territorios, para adentrarse en los bosques de las sierras guatemaltecas y resguardar su vida y su integridad física en una vida semi-nomada en las montañas de las sierras guatemaltecas. Este proceso de desplazamiento, desarraigo y confinamiento en las montañas  se hizo

de forma colectiva, y aunque familias y comunidades enteras se perdieron entre sí, las CPR permanecieron en

la sierra, escondidas subsistiendo, generando nuevos vínculos, y nuevas comunidades; este proceso violento, doloroso  y complejo  duró,  en el caso de la CPR 31 de mayo, aproximadamente 14 años,

y terminó con su asentamiento en la zona Reina en el año 2000.


Por este proceso de autoorganización en la sierra y de autoconstitución como comunidad en las difíciles condiciones de vida en la sierra, y por unas tradiciones ancestrales de vida comunitaria, que son fuertes y potentes en los pueblos indígenas mesoamericanos, la comunidad Unión 31 de mayo muestra una dinámica capacidad de gestión y de organización social, sin la cual no hubiese sido posible el desarrollo del proyecto de energía comunitaria. Desde nuestro punto de vista, es esta capacidad de autogestión y de persistencia  lo que ha logrado generar, mantener y proyectar el proyecto “Luz  de Los Héroes y Mártires de la resistencia

regina lópez
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“Uno tiene que saber directamente que al defender el territorio tenemos un gran enemigo, pero hay que defender la tierra porque sabemos que existe un futuro más adelante y ese futuro espera de nosotros.”

Regina Ovalda López, Maya Quiché, vive en la aldea Unión 31 de Mayo, en Guatemala.  Maestra de profesión, fue nombrada entre el 2011 y el 2016

secretaria de la cooperativa de luz comunitaria “Mártires y Héroes de la Resistencia”. Se metió de lleno en el proyecto, “como una necesidad personal y propia, con tal de ver que el proyecto funcionará y alumbrará. Eso era mi sueño y mi anhelo.” La cooperativa de luz comunitaria de la Unión 31 de mayo trajo la

luz a más de 460 familias e inspiró varias comunidades aledañas de esta zona abandonada por el estado.

cirilo Akbal
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“Nuestra cosmovisión, de la cultura de los pueblos mayas, es que nosotros no vamos a crear represas bien grandes como la que construyen las empresas, nosotros agarramos una parte del río únicamente la necesidad que tenemos y lo ponemos al servicio de los pueblos”.

Don Cirilo fue parte de las Comunidades y Pueblos en Resistencia, que tuvieron que huir hacia las montañas a raíz de la persecución y represión del estado guatemalteco hacia los pueblos mayas, durante la guerra civil. Estos 17 años de clandestinidad, en condiciones extremadamente precarias, no impidieron a las CPR seguir resistiendo y organizarse. Después de los acuerdos de paz en 1996, junto con otras familias, compañeras y compañeros, fue reubicado en la comunidad Unión 31 de mayo, en la Zona Reina. La comunidad Unión 31 de Mayo reúne familias de varias etnias mayas: k'iche', q'eqchi, q'anjob'al, ixil. Llegaron a una zona sin servicios, abandonada por el estado. En asamblea, la comunidad decidió generar y distribuir su propia energía, a través de una microcentral hidroeléctrica. Después de unos 10 años de trabajo, nació la cooperativa de luz comunitaria “Héroes y Mártires de la resistencia”, en memoria de los compañeros caídos en la guerra civil.

Jorge grijalva
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“La soberanía energética es cabalmente el ejercicio soberano de poblaciones, comunidades, pueblos, de tener el control de su energía: cómo lo administran, cómo lo utilizan, eso que nosotros llamamos el camino hacia una vida digna en armonía con la naturaleza”.

Ingeniero ambiental guatemalteco, Jorge ha acompañado las comunidades 31 de mayo, la Taña, la Gloria, y el Lirio en la construcción de microturbinas comunitarias en la Zona Reina. Pertenece al Colectivo Madreselva, una organización ecologista con 23 años de existencia trabajando en la defensa de los bienes naturales y la biodiversidad de Guatemala, acompañando a  poblaciones tradicionalmente excluidas afectadas por la degradación ambiental, en su mayoría indígenas.